Una de las ventajas y al mismo tiempo uno de los mayores hándicaps a los que nos enfrentamos los diseñadores en la actualidad, es que se nos exige que seamos como esponjas que se nutran de todo cuanto les rodea. Realmente nadie te lo ordena literalmente, pero es una necesidad vital para evitar el desfase.
Esto, que en principio habría de ser algo positivo, conlleva una serie de problemas asociados, como por ejemplo, el momento en el que coincidimos o nos cruzamos con otros campos que adoptan un proceso similar como puede ser el mundo del arte.
...